miércoles, 24 de septiembre de 2014

"CREE EN TI MISMO"

Había hace mucho tiempo un niño llamado Jacob que cursaba el 3° grado de primaria, se quejaba mucho de que no iba bien en la escuela y se excusaba en que los maestros lo trataban diferente a otros niños; cada tarde el niño asistía a ayudar a un mago llamado Leibinz.
Un día al llegar a casa del mago, el pequeño estaba triste, al verlo Leibinz le preguntó que le ocurriría y el muchacho le contó el problema en el colegio, el mago dijó que lo apoyaría, se dió la vuelta y se dirigió hacia un viejo armario del cual saco un lapicero de muchos colores y al dárselo el niño dijo:
-Este es un lapicero mágico el cual escribirá correctamente todo lo que tu le pidas. -El pequeño le agradeció y se retiró. a la mañana siguiente al llegar a la escuela el niño sentía que al llegar a la escuela se sentía diferente al comenzar la clase de español la profesora les pidió que realizarán un artículo, el empezó a escribir, se sentía motivado, feliz, para sorpresa de la maestra fue el primero en terminar, ella lo felicito por su excelente trabajo.
Al dar el toque de salida el corrió hacia la casa de Leibinz al llegar lo abrazo y le dio las gracias, le contó lo que había sucedido, el mago le dijo que no había nada que agradecer por que él no había hecho nada para ayudarlo, que realmente el lapicero no era mágico pues el bolígrafo era como cualquiera y el mago le dijo a Jacob que el había hecho todo el trabajo.
El muchacho sorprendido le dijo que eso no podía ser posible.
El mago le contestó que el joven lo que realmente necesitaba era que confiara en si mismo y que si seguía trabajando así lograría grandes cosas.
El niño le agradeció su apoyo y motivación y le prometió que sería el mejor alumno, Jacob le dió un fuerte abrazo a Leibinz y se despidió...
 
  

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